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INTRODUCCIÓN
"Death
makes angels of us all".
Jim Morrison.
Herman
Escalona (1950 - 2005) nació en
la Ciudad de México. Su nombre
original era Germán David Escalona,
pero se quitó el David y se cambió
el Germán por el Herman. Siempre
que le pedían su nombre aclaraba:
Herman con Hache.
Era
el mayor de cuatro hermanos y estudió
Ingeniería Química en la
UNAM. Fue miembro activo de los Scouts
de México, llegando a ser jefe
de clan. Formó parte de la escolta
que trajo el Fuego Olímpico en
1968. En alguna ocasión me contó
que el barco llegó a tierra unos
días después de la Matanza
de Tlatelolco.
Se
casó con Maricarmen, mi mamá,
con la que vivió hasta el final
de su vida. Tuvieron un sólo hijo:
yo. Trabajó con Olivetti, IBM,
Ameridata, Control Data, GCapital, Pemex,
entre otras.
Tenía
afición por los deportes, aunque
en realidad, no los practicaba mucho.
Cuando yo era chico, salía a jugar
conmigo Futbol y Tochito. A veces, Basketball.
Le gustaba el boliche y el scuash, y no
es por nada, pero era muy bueno. Nos gustaba
jugar dominó, cartas y ajedrez.
Con las cartas me enseñó
muchos juegos y variantes, por ejemplo,
del poker. En el ajedrez, siempre me ganó.
Tenía
inquietudes por el esoterismo, las ciencias
ocultas, la alquimia, las artes y la filosofía,
todo ello vertido en sus escritos. Es
fundador del "Lazo
Naranja", página dedicada
a apoyar y fomentar la adopción
de animales.
Tuvimos
la oportunidad de asistir a muchos concierto
de rock como Deicide, Kiss, Iron Maiden
(a los que vimos tres veces), Scorpions
(con mi mamá), Pantera y Deep Purple
con la Sinfónica. Asistió
al evento donde Canserberia abrió
el concierto de Paul Dianno (primer vocalista
de Iron Maiden) en 2003.
Me
enseñó a tocar la guitarra
y a veces hacíamos dueto para pasar
el rato. Nos gustaba ver el Super Tazón.
Fue la única costumbre que hicimos
nuestra de verdad. Cada año, desde
1989, estuvimos viendo el partido grande.
A veces, apoyábamos al mismo equipo,
pero casi siempre, éramos contrarios.
Eso le daba más dinamismo a las
tardes del domingo. Veíamos el
clásico América Chivas
y los juegos de la selección mexicana
en el mundial, donde siempre terminábamos
mentando madres.
El
último día del padre (2005)
estuvimos viendo un juego de México
contra Brasil, bebiendo cerveza y platicando.
Fue el mejor juego de la selección
en mucho tiempo. Estaba muy ilusionado
por mi entrada a la escuela de escritores
y siempre que yo me metía en problemas,
estaba ahí para apoyarme. A veces,
cuando iban mis amigos a la casa, se sentaba
con nosotros a platicar. Siempre procuró
apoyar a su familia. Siempre nos decía
que había que seguir adelante pasara
lo que pasara.
Era
el mejor amigo. Siempre leal, fiel y sincero.
En las buenas y en las malas. Por siempre
y para siempre, vivirás en nuestro
corazón.
Para
Herman (con hache).
Luis Fernando Escalona.
Octubre, 2007
Para
cualquier información, escribe
a luisfernando@escalona.org
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